Rueda del ratón

Hace tiempo que quería escribir esta entrada, pero sinceramente debía pensarla bien para intentar llegar hasta el fondo del asunto e intentar haceros resonar esta reflexión, al menos tanto como me resuena a mi.

Empezaré por definir lo qué es la rueda del ratón

Definición Rueda del Ratón

La rueda del ratón literalmente es aquella que a todos nos viene a la cabeza cuando pensamos en un hámster, esa rueda dentro de una jaula para que el animalito «haga deporte», pero ¿Qué puede tener eso con nosotros?

Aunque no lo parezca mucho, el hámster o ratón corre y corre sin llegar a ningún sitio desgastando sus energías, para no llegar a ningún sitio, ni sacar ningún provecho (además del ejercicio físico), ¿Pero realmente es consciente de que no llega a ningún sitio por más que corra? Sinceramente creo que en muchas ocasiones no. He tenido hámsters durante mucho tiempo y observándoles después de correr, durando quizás 5 minutos, se bajan de la rueda y dan una vuelta por la jaula como esperando algo distinto y vuelven a correr en su rueda.

Nosotros en la rueda del ratón

¿Quién de nosotros no está, o ha estado, dentro de una rueda del ratón?

¿Quién no se ha levantado un día y otro y otro, para no llegar a ningún sitio?

Nuestra rueda quizás no sea tan obvia como la del ratón, o quizás si, depende del punto de vista, pero es igual de peligrosa, ya que estamos gastando nuestras fuerzas y energías para no movernos, para no llegar a ningún sitio y mientras nuestras fuerzas y nuestras vidas pasan de largo.

¿Cuál es nuestra rueda del Ratón?

Desde mi punto de vista la peor y mas peligrosa rueda del ratón, es la que nos arrastra la sociedad.

Estamos «obligados» socialmente a trabajar un tercio de nuestro día, que entre transporte y posibles horas extras, suele ser la mitad de nuestros días, con lo que no tenemos tiempo para nosotros mismos, ni para los nuestros y para sentirnos mejor nos recompensamos con «premios» gastando en ellos el dinero que tanto tiempo nos costó conseguir, entrando así en un círculo vicioso de comprar coches, casas, tv, móviles, para «premiarnos» por trabajar mucho y trabajamos más para poder pagarlo, que a su vez nos lleva a volver a premiarnos.

Acabamos agotados, estresados y en ocasiones deprimidos por no llegar a nuestros sueños, o peor aún, ni tan siquiera llegar a fin de mes después de todo el esfuerzo.

¿Cómo salir de la rueda del ratón?

Está claro que no es fácil, muchas de las cosas en las que nos endeudamos o deseamos como «premio» las necesitamos, pero te propongo una cosa; antes de comprar algo, o de endeudarte en una nueva adquisición, pregúntate: ¿De verdad necesito esto? ¿Qué ocurrirá si no lo compro? Si la respuesta es nada, mejor déjalo en la tienda y sigue con tu vida, en poco tiempo te habrás olvidado de ese capricho y podrás invertir ese dinero, que recuerda, es tiempo de tu vida, en otra cosa que te llene más. A mi me suele gustar cambiar ese dinero por experiencias, es decir, un viaje, un libro, una salida a la montaña, una actividad fuera de lo corriente, son cosas muy fugaces, en poco tiempo han pasado, no como un teléfono que como mínimo te acompañará un año, pero esas experiencias las tienes y disfrutas en tu mente por el resto de la vida, a pesar de vivirlas, quizás, en una sola tarde.

Algunos libros y artículos que hablan de esto son:

También os dejo una canción con letra para reflexionar.

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